Seamos sinceras. Cuando contratas a alguien para que te ayude en casa, lo último en lo que piensas es en sus vacaciones. Estás pensando en los niños, en los horarios, en si va a encajar con la familia… Y de repente llega agosto y te preguntas: ¿y ahora qué?
Pues vamos por partes.
Tu empleada del hogar tiene derecho a 30 días naturales de vacaciones al año. Sí, igual que cualquier otro trabajador. Y no, no puedes elegir unilateralmente cuándo las coge —hay que acordarlo entre las dos partes, con antelación y por escrito si es posible.
¿Cuándo suele surgir el conflicto? Cuando nadie habló de esto al principio. La familia asume que las vacaciones coincidirán con las suyas, la empleada tiene sus propios planes… y en julio todo se complica.
La solución es más sencilla de lo que parece: hablar de ello en los primeros meses. Preguntarle cuándo tiene familia, cuándo prefiere descansar. Y contarle también cuándo vosotros vais a estar fuera. Casi siempre se llega a un acuerdo sin drama.
¿Y si ella no quiere cogerlas todas seguidas? También es válido. Se pueden dividir en dos períodos, siempre que haya acuerdo.
¿Y durante sus vacaciones, se cobra igual? Sí. Las vacaciones se retribuyen igual que el trabajo ordinario.
Saber esto de antemano te evita más de un dolor de cabeza. Y si tienes dudas sobre cómo gestionar el contrato, el calendario laboral o cualquier tema de este estilo, en PS Philippine podemos orientarte. No es tan complicado cuando alguien te lo explica bien.
¿Tienes dudas sobre la gestión del día a día? Escríbenos, estamos aquí.